Azúcares en sangre y baja ingesta de carbohidratos

La mayoría de los adultos deben consumir alrededor de 130 gramos de carbohidratos al día, informa el Instituto de Medicina. Este es un nivel moderado de carbohidratos. Por el contrario, una dieta baja en carbohidratos suele ser inferior a 50 gramos al día. Este nivel de ingesta baja en carbohidratos se asocia con niveles más bajos de azúcar en sangre y puede provocar sensación de fatiga, ansiedad y mareos.

Por qué los carbohidratos bajos causan niveles bajos de azúcar en la sangre

Cuando come carbohidratos, su estómago los descompone en moléculas de azúcar más pequeñas, que luego se liberan al torrente sanguíneo. Su páncreas responde liberando insulina en su torrente sanguíneo. Esto le indica a sus células que absorban los azúcares que pasan, ya sea para usarlos como energía o para almacenarlos. Cuando come muy pocos carbohidratos, la cantidad de azúcar que ingresa al torrente sanguíneo se reduce significativamente. Después de un par de horas, esto obligará a su cuerpo a liberar la energía almacenada para continuar funcionando normalmente.

Nivel de azúcar en sangre muy bajo y cetosis

Si sigue una dieta extremadamente baja en carbohidratos, se acostumbrará todo el azúcar en sangre, también conocido como glucosa circulante, y es probable que termine en cetosis. La cetosis ocurre cuando su nivel de azúcar en sangre ha bajado tanto que ya no hay suficiente energía disponible para que su cerebro funcione normalmente. La cetosis hace que las moléculas de grasa almacenadas se dividan en ácidos grasos. Estos ácidos grasos viajan al hígado, donde se convierten en cetonas, cuerpos energéticos que pueden usarse para alimentar el cerebro en ausencia de glucosa.

Comprender el índice glucémico

Puede seguir una dieta baja en carbohidratos sin experimentar niveles de azúcar en la sangre de "montaña rusa". Comer pequeñas porciones de carbohidratos con un índice glucémico bajo le dará una liberación constante de glucosa en el torrente sanguíneo, en lugar del efecto de "descarga" que ocurre con los alimentos con un índice glucémico alto. La Asociación Estadounidense de Diabetes clasifica los alimentos con una calificación de menos de 55 como de IG bajo: las fuentes de carbohidratos de IG bajo incluyen panes de trigo integral y centeno, avena y muesli, legumbres, verduras con almidón, como batata y maíz, y la mayoría de las frutas.

El factor diabetes

Una dieta baja en carbohidratos puede ser eficaz para ayudar a controlar la diabetes tipo 2. La afección ocurre cuando las células y los músculos dejan de responder a la insulina y, por lo tanto, dejan de absorber glucosa del torrente sanguíneo. Esto conduce a un nivel de azúcar en sangre peligrosamente alto, que puede causar problemas en el corazón, los riñones, los ojos, la piel y los nervios. Comer pequeñas cantidades de carbohidratos de IG bajo, en particular cereales integrales, puede ayudar a prevenir el aumento de azúcar en sangre y también puede mejorar la sensibilidad a la insulina en los diabéticos.