¿Beber demasiado alcohol puede causar reflujo ácido?

El reflujo ácido es una de las razones más comunes por las que las personas buscan atención médica. Casi la mitad de los adultos estadounidenses tienen acidez o regurgitación al menos una vez al mes, y del 5 al 10 por ciento experimenta síntomas de reflujo todos los días. Varios factores anatómicos, fisiológicos y de estilo de vida pueden aumentar su riesgo de reflujo ácido. La mayoría de los investigadores están de acuerdo en que beber alcohol, especialmente en grandes cantidades, aumenta la probabilidad de reflujo ácido.

Deterioro mecánico

Los síntomas del reflujo ocurren cuando el contenido ácido del estómago sube al esófago e irrita su sensible revestimiento. En circunstancias normales, el reflujo ácido se minimiza mediante varios mecanismos. Las contracciones musculares de su esófago tiran su contenido hacia su estómago, y una región en forma de válvula en la unión de su esófago y estómago, el esfínter esofágico inferior, previene el retrolavado del ácido del estómago. Además, la saliva ingerida ayuda a neutralizar el ácido reflujo y lo devuelve al estómago. Cualquier cosa que interfiera con estos mecanismos normales puede provocar reflujo. Por ejemplo, los autores de una revisión de 2010 en el "Journal of Zhejiang University" describen una posible hipótesis: que el acetaldehído y otros subproductos tóxicos del metabolismo del alcohol interfieren con las contracciones esofágicas y afectan la función del esfínter esofágico inferior, aumentando el riesgo de reflujo ácido.

Daño directo al tejido

Además de sus efectos sobre las funciones mecánicas del esófago y del esfínter esofágico inferior, el alcohol y sus subproductos pueden dañar directamente el delicado revestimiento de la mucosa del estómago y el esófago. Las bebidas con mayor contenido de alcohol tienen más probabilidades de infligir daño químico en el tracto gastrointestinal, mientras que las bebidas con menor contenido de alcohol, como la cerveza y el vino, tienden a estimular la secreción de ácido del estómago. Cualquiera de estos efectos podría agravar el reflujo ácido y empeorar sus síntomas.

Complicaciones a largo plazo

Aunque el consumo excesivo de alcohol parece aumentar el riesgo de reflujo ácido, su asociación con las complicaciones a largo plazo del reflujo ácido es menos clara. La inflamación del esófago, el esófago de Barrett, una afección precancerosa, y el cáncer de esófago pueden ocurrir en personas con enfermedad de reflujo ácido, ya sea que beban alcohol o no. Algunos estudios han encontrado que estas condiciones están asociadas con el consumo de alcohol, pero otros no.

Para agregar confusión a este tema, un estudio publicado en la edición de marzo de 2009 de "Gastroenterology" sugirió que beber vino incluso podría proteger a algunas personas de la esofagitis por reflujo, el esófago de Barrett y el adenocarcinoma de esófago, que es la forma más común de cáncer de esófago.

Consideraciones

La mayoría de los estudios muestran una relación entre el consumo excesivo de alcohol y el reflujo ácido, y los síntomas del reflujo ácido a menudo se pueden controlar cuando se suspenden las bebidas alcohólicas. En una encuesta de más de 2,500 personas en China, donde la enfermedad por reflujo ácido es menos común que en los países occidentales, las personas que bebían mucho tenían casi tres veces más probabilidades que los no bebedores de reportar síntomas de reflujo ácido.

Además de su impacto sobre el reflujo ácido, el consumo excesivo y crónico de alcohol aumenta el riesgo de otros problemas médicos, como enfermedades hepáticas. Y, si bien puede haber una falta de consenso sobre si el alcohol está asociado con el adenocarcinoma de esófago, su vínculo con otra forma de cáncer de esófago, el carcinoma de células escamosas, está bien establecido.