Caminar vs. Saltar la cuerda para las rodillas

Las rodillas pueden absorber una cantidad significativa de estrés durante las actividades en las que aterriza después de saltar o brincar. Si ya sufre molestias en las rodillas, pero desea seguir siendo físicamente activo, encontrar el ejercicio adecuado es importante para limitar el dolor. Tanto caminar como saltar la cuerda son ejercicios seguros para quienes tienen rodillas sanas, pero caminar es una actividad de menor impacto y, por lo tanto, ejerce menos tensión en las articulaciones de la parte inferior del cuerpo.

El andar

Cuando caminas, nunca hay un momento en el que tu cuerpo esté completamente fuera del piso. Como resultado, caminar se considera una actividad de bajo impacto, lo que significa que la cantidad de estrés que se ejerce sobre las rodillas es mínima. La Dra. Lynn Millar de la Universidad Andrews recomienda caminar para aquellos que buscan un ejercicio que sea más fácil para las rodillas.

cuerda de saltar

Debido a que abandona el piso por completo al saltar la cuerda, la actividad ejerce más tensión en las articulaciones de las rodillas que caminar. Sin embargo, según The Jump Rope Institute, debido a que la mayoría de las veces aterriza de los saltos con ambos pies simultáneamente, la cantidad de tensión en las rodillas es absorbida por ambas piernas y, por lo tanto, es significativamente menor que cuando se corre. Según el libro de Buddy Lee, "Jump Rope Training", la cuerda para saltar se utiliza para la rehabilitación de lesiones. Una vez que una persona puede realizar cómodamente una actividad de bajo impacto como caminar, andar en bicicleta o nadar, pasará a saltar la cuerda para mejorar la coordinación y la fuerza. Añade que saltar la cuerda sigue siendo de bajo impacto siempre que puedas aterrizar suavemente.

Importancia

La participación constante en ejercicios de mayor impacto puede causar daños en las rodillas con el tiempo. Dentro de la articulación de la rodilla hay cartílago que ayuda a absorber el impacto entre el fémur y los huesos de la tibia. El estrés repetitivo que soporta este cartílago cuando realiza movimientos de alto impacto, como trotar, puede eventualmente hacer que se rompa y sufra daños. Pueden ocurrir problemas como el síndrome de estrés femororrotuliano, que ocurre cuando el cartílago cerca de la rótula se irrita e inflama, y ​​el síndrome de la banda iliotibial, que es cuando la banda roza la parte exterior de la articulación de la rodilla y causa dolor.

Consideraciones

Si sus rodillas pueden soportar el estrés de saltar la cuerda, el ejercicio ofrece mayores beneficios para la aptitud física que caminar. Según MayoClinic.com, una persona de 160 libras quema 861 calorías cuando salta la cuerda durante 60 minutos y 314 calorías caminando a 3.5 mph durante la misma cantidad de tiempo. Además, si bien saltar la cuerda ejerce más presión sobre las articulaciones de la rodilla, este aumento en el impacto significa que es una actividad que es más efectiva para desarrollar y mantener la densidad ósea. Debido a la actividad física y los cambios hormonales que ocurren con la edad, los niveles de densidad ósea disminuyen naturalmente, dejando los huesos susceptibles a volverse frágiles y débiles. Los ejercicios de mayor impacto estimulan el crecimiento óseo.