Conocimientos básicos sobre la diabetes

Su cuerpo necesita una hormona pancreática, llamada insulina, para reducir su nivel de glucosa en sangre. La disminución de la producción de insulina o la incapacidad del cuerpo para usar insulina a menudo conduce a la diabetes. Su riesgo de diabetes puede estar relacionado en parte con la genética familiar, pero los factores controlables del estilo de vida influyen en el desarrollo de la diabetes tipo 2. Si la glucosa en sangre permanece alta durante demasiado tiempo, puede dañar los tejidos de su cuerpo y la diabetes puede acortar su esperanza de vida. Es importante consultar a su médico y hacerse una prueba si sospecha que puede tener diabetes.

Epidemia de diabetes

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estimaron que el 8.3 por ciento de la población de EE. UU., El 11.3 por ciento de las personas de 20 años o más y el 26.9 por ciento de las personas de 65 años o más tenían algún tipo de diabetes en 2010. La incidencia de diabetes entre los adultos de EE. UU. Aumentó 160 por ciento de 1980 a 2010. El costo anual de la diabetes en los EE. UU., incluidos los costos médicos directos y la pérdida de productividad, se estimó en $ 245 mil millones en 2012. Las personas de todas las edades pueden desarrollar diabetes, incluidos bebés y niños. También puede desarrollarse durante el embarazo.

Definición de diabetes

Si los tejidos de su cuerpo no pueden utilizar la glucosa como energía de manera eficiente, su nivel de glucosa en sangre aumenta, que es el sello distintivo de la diabetes. Con la diabetes tipo 2, el páncreas produce insulina, pero la hormona no estimula adecuadamente el paso de glucosa de la sangre a los tejidos. Con la diabetes tipo 2 de larga duración, la producción de insulina puede disminuir gradualmente hasta un nivel insuficiente. Los factores del estilo de vida, incluida la falta de ejercicio y el sobrepeso, aumentan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Aproximadamente el 95 por ciento de las personas con diabetes tienen tipo 2. El 5 por ciento restante tiene diabetes tipo 1, que es causada por la pérdida de producción de insulina por parte del páncreas. Con la enfermedad de tipo 1, el sistema inmunológico destruye por error las células productoras de insulina del páncreas. La diabetes tipo 1, antes conocida como diabetes insulinodependiente, generalmente se diagnostica en la niñez o en la adultez temprana.

Complicaciones de la diabetes

Los CDC informan que alrededor del 67 por ciento de los adultos estadounidenses con diabetes tienen presión arterial alta. La diabetes aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Los niveles altos de azúcar en sangre de forma persistente pueden dañar los riñones y los ojos con el tiempo, lo que podría causar insuficiencia renal y ceguera.

La diabetes puede causar daño al sistema nervioso y pérdida de sensibilidad en manos y pies. Las amputaciones de miembros inferiores, debido a infecciones crónicas y mala circulación, a veces son necesarias en las etapas finales de la diabetes. La diabetes aumenta el riesgo de morir por enfermedades renales, hepáticas, pulmonares, digestivas e infecciosas. Las personas con diabetes también tienen un mayor riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer.

Síntomas y diagnóstico

El exceso de grasa alrededor de su abdomen, un estilo de vida sedentario y niveles altos de triglicéridos en sangre son factores de riesgo para la diabetes tipo 2. Los posibles síntomas de la diabetes tipo 2 incluyen sed excesiva y micción frecuente, fatiga y visión borrosa. Muchas personas con diabetes tipo 2 no presentan síntomas identificables. La prediabetes, que se caracteriza por un nivel elevado de azúcar en la sangre pero no lo suficientemente alto para un diagnóstico de diabetes, generalmente no presenta síntomas.

Además de una medición de glucosa en sangre en ayunas, su médico puede ordenar una prueba de A1C para detectar diabetes. Esta prueba proporciona una estimación de su nivel promedio de glucosa en sangre durante los 3 meses anteriores. Una prueba de tolerancia a la glucosa oral es otra prueba que se usa para diagnosticar la diabetes. Esta prueba evalúa la eficacia con la que su cuerpo elimina la glucosa de la sangre después de beber una solución que contiene una cantidad medida de glucosa.