Correr vs. Saltar la cuerda para el entrenamiento de boxeo

La mayoría de los boxeadores corren y saltan la cuerda como parte de su programa de acondicionamiento regular. Ambos ejercicios desarrollan la resistencia y el acondicionamiento cardiovascular, además de fortalecer los músculos de la parte superior e inferior del cuerpo. Saltar la cuerda trabaja más habilidades específicas del boxeo, pero ambos ejercicios son una parte importante de un programa de boxeo completo.

Movimiento

Correr y saltar la cuerda incorporan dos movimientos diferentes. Las diferencias de movimiento también se traducen en diferentes usos de ciertos grupos musculares. Correr implica un movimiento hacia adelante y pone a todo el cuerpo a través del ciclo completo de la marcha repetidamente. El ciclo de la marcha flexiona y libera los músculos del pie, el tobillo, la rodilla y la cadera durante las fases de postura y balanceo de cada paso. Saltar la cuerda es una actividad predominantemente estacionaria que condiciona los músculos del pie, el tobillo, la rodilla y la cadera mediante impactos repetidos con carga. Saltar la cuerda también desarrolla la fuerza de agarre y utiliza los músculos de la espalda, hombros, bíceps, tríceps y antebrazos para sostener y girar la cuerda.

Acondicionamiento Cardio

La resistencia es esencial para mantenerse competitivo durante la duración de un combate de boxeo. Tanto correr como saltar la cuerda son efectivos para desarrollar el acondicionamiento cardiovascular. Según MayoClinic.com, una persona de 160 libras que corre a 5 mph quema 606 calorías en una hora. El mismo individuo que salta la cuerda durante 60 minutos quema 861 calorías. Aunque estas estadísticas indican que saltar la cuerda es la forma más efectiva de ejercicio, tenga en cuenta que la intensidad cambia la eficacia de cualquiera de los ejercicios. Una persona de 160 libras que corre a 8 mph durante una hora quema la misma cantidad de calorías que saltar la cuerda. Correr más rápido o durante más tiempo, o saltar la cuerda a un ritmo más rápido alterará la cantidad de cardio que ganas con un ejercicio u otro.

Coordinación

Los boxeadores han utilizado durante mucho tiempo el salto a la cuerda por su capacidad para mejorar la coordinación. Las manos y los pies deben trabajar juntos para establecer un ritmo constante de salto de cuerda. Incluso a medida que se vuelve más competente con la cuerda para saltar, la coordinación se puede desafiar continuamente con ejercicios como el doble bajo, donde la cuerda gira dos veces por un salto, o patrones entrecruzados y columpios de cuerda. Agregar estos estilos avanzados a una sesión de salto básica aumenta la exigencia y el nivel de coordinación necesarios para seguir saltando sin titubear. Correr puede variar en intensidad, pero desafía la coordinación mucho menos que saltar la cuerda. La carrera se puede variar con intervalos de boxeo en la sombra mientras se corre para desafiar la coordinación, pero el énfasis sigue siendo más cardiovascular que de coordinación.

Ritmo

Cada luchador encuentra su propio ritmo en una pelea. Según Dale Herring, entrenador en jefe y propietario de Fight Sport Fitness en Hixson, Tennessee, saltar la cuerda obliga al atleta a aprender y establecer un sentido del ritmo. El peleador establece un ritmo constante manteniéndose de puntillas y con los pies ligeros mientras salta como se requiere para un juego de pies efectivo en el boxeo. Correr establece un cierto ritmo una vez que se establece una cadencia, pero el ritmo es menos pronunciado y generalmente más lento que el ritmo de un combate de boxeo.