Efectos positivos y negativos del ejercicio en personas obesas

La prevalencia de la obesidad ha aumentado drásticamente, y la tendencia a menudo se denomina "globesidad". Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, un adulto que tiene un IMC de 30 o más se considera obeso. El ejercicio puede desempeñar un papel valioso en la prevención de enfermedades relacionadas con la obesidad como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, el ejercicio también puede causar problemas en las articulaciones y provocar desánimo si no se toman precauciones.

Disuadir la diabetes

La obesidad en combinación con la inactividad física aumenta en gran medida las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 se caracteriza por una combinación de insuficiencia de las células beta (células que liberan insulina) o resistencia a la insulina. Cuando sus tejidos tienen una respuesta deficiente a la insulina, sus niveles de azúcar en sangre no pueden controlarse y puede producirse hiperglucemia (niveles altos de azúcar en sangre). La buena noticia es que el ejercicio puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Según el "International Journal of Sports Medicine", el ejercicio puede desempeñar un papel esencial en la prevención de la insensibilidad a la insulina.

Detener la enfermedad cardíaca

Aquellos que tienen exceso de grasa alrededor de su región abdominal, también conocida como forma de manzana, tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Según "Cardiología Experimental y Clínica", los hombres con una circunferencia de cintura mayor de 40 pulgadas y las mujeres con una circunferencia de cintura mayor de 35 pulgadas se ubican en un grupo de alto riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, realizar actividad física con regularidad puede ayudarlo a perder centímetros de cintura, lo que disminuirá sus posibilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares u otras complicaciones.

Presión articular aumentada

Llevar grasa corporal extra puede ejercer una gran presión sobre las articulaciones, especialmente las rodillas y las caderas. Un estudio de 2013 publicado en "Medicina y ciencia en el deporte y el ejercicio", encontró que cuando el pie de una persona obesa golpea el suelo, las rodillas y las caderas experimentan fuerzas más grandes que las articulaciones de una persona de peso saludable. Si se aumenta el ritmo del ejercicio, incluso puede haber un mayor riesgo de artritis. Por lo tanto, puede ser necesario realizar ejercicios de bajo impacto en lugar de correr hasta perder algunos kilos. Los ejercicios excelentes de bajo impacto pueden incluir aeróbic acuático, ciclismo o el uso de una elíptica.

Tomar con calma

Las personas obesas pueden intentar saltar directamente a una vigorosa rutina de ejercicios. Hacerlo puede disminuir drásticamente la energía y la motivación. Según la revista de "Experimental and Clinical Cardiology", el ejercicio moderado es la actividad más deseable, porque la actividad física no tiene que ser alta para brindar los mismos beneficios para la salud. Trate de hacer 20 minutos de ejercicio moderado de bajo impacto un par de veces a la semana. A partir de ahí puedes aumentar gradualmente los días y la duración de los entrenamientos.