Entrenadores de marcha para parálisis cerebral

La parálisis cerebral, o PC, es una afección neurológica no progresiva que puede desarrollarse en el útero durante los primeros cinco años de vida. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la parálisis cerebral espástica es la forma más común de esta enfermedad. La tensión muscular excesiva (espasticidad) da como resultado una disminución del rango de movimiento y dificultad con la movilidad. Caminar se ve afectado por la espasticidad en las piernas y por un control deficiente del tronco, pero muchos niños aprenden a caminar con la ayuda de entrenadores de marcha y fisioterapia.

Importancia de caminar

La posición vertical es importante por varias razones. Las articulaciones del cuerpo humano fueron diseñadas para funcionar de manera óptima en una posición erguida, ya sea caminando o de pie. El soporte de peso aumenta la resistencia de los huesos, lo que reduce el riesgo de fracturas y osteoporosis, una afección en la que los huesos se vuelven porosos. Caminar permite al niño explorar su entorno, facilitando el aprendizaje. Los entrenadores de marcha brindan a los niños con parálisis cerebral la capacidad de soportar peso y ser móviles. A medida que el niño crece, los entrenadores de marcha mejoran las interacciones sociales con sus compañeros.

Disfunción al caminar

Caminar es un desafío para las personas con parálisis cerebral por múltiples razones. La espasticidad en las extremidades inferiores afecta los músculos que acercan las piernas y los músculos de la pantorrilla en la parte inferior de la pierna que apuntan los dedos hacia el suelo. Esto conduce a una marcha en tijera, con los talones levantados del piso y las piernas cruzadas una frente a la otra mientras una persona camina.

El equilibrio se ve afectado significativamente con la parálisis cerebral. Los entrenadores de marcha soportan parte o todo el peso corporal de una persona y previenen caídas con arneses. Estos dispositivos permiten a una persona cambiar el peso de un pie al otro sin perder el equilibrio como precursor de caminar. Los entrenadores de marcha a veces se suspenden sobre una cinta de correr en las primeras fases de la rehabilitación para enseñar al sistema nervioso central a reconocer los patrones motores utilizados para caminar, específicamente para las personas que no pueden soportar su peso corporal a través de las piernas.

componentes

Los entrenadores de marcha están diseñados en función de las necesidades individuales de una persona con parálisis cerebral. Estos dispositivos comienzan con un marco robusto sobre ruedas. Un asiento o silla de montar permite que el niño se mueva dentro y fuera de una posición de pie, lo que reduce la fatiga. Un componente del tronco se utiliza para los niños que no pueden soportar su propio peso corporal estando de pie. Los arneses se utilizan para mejorar la postura y ayudar a mantener una posición erguida.

Se adjuntan manijas para los niños que pueden agarrarlas. Los apoyabrazos con correas ayudan a los niños a sostener la parte superior del cuerpo, lo que les facilita mirar hacia adelante mientras se mueven. Los accesorios de soporte para la cabeza mejoran el control de la cabeza. Las correas que guían la posición de las piernas se utilizan para contrarrestar la espasticidad mientras el niño camina.

Consideraciones

Los fisioterapeutas evalúan a cada niño para determinar el estilo y los componentes adecuados del entrenador de marcha, luego ajustan el entrenador al niño para garantizar la posición y la seguridad adecuadas. Al principio, los entrenadores de marcha solo se pueden usar durante las sesiones de terapia. Los padres están capacitados para colocar al niño en el dispositivo y ayudarlo a caminar. El terapeuta establece los parámetros para el uso del dispositivo en el hogar. A medida que mejoran la fuerza y ​​la función, es posible que un niño no necesite tanto apoyo del entrenador de marcha, y el fisioterapeuta extrae los componentes individuales.