Lordosis fisiológica de la columna cervical

La lordosis fisiológica de la columna cervical se desarrolla en el primer año de vida. Esta curva arqueada en el cuello, que se inclina hacia afuera hacia la parte delantera del cuerpo, es un elemento de la postura normal y cumple varias funciones funcionales. Esta curva puede reducirse o perderse con la edad, el trauma o las tensiones ocupacionales. La importancia clínica de este cambio no se comprende completamente, pero se observa con mayor frecuencia una pérdida de la lordosis fisiológica en personas con dolor de cuello.

Desarrollo

En su libro "Correlative Spinal Anatomy", Douglas Gates se refiere a una curva primaria de la columna que comienza en el desarrollo fetal. Esta curva se arquea hacia la parte posterior del cuerpo de modo que la columna tiene la forma de la letra "C". Esta forma se conserva durante los primeros meses de vida hasta que el bebé desarrolla la fuerza y ​​la coordinación suficientes para mantener la cabeza erguida; luego, se desarrolla una inversión de la curva primaria en el cuello. Esta curva secundaria se convierte en la lordosis fisiológica, o la postura funcional normal, de la columna cervical y es importante para la transición a la postura erguida de los seres humanos.

Función

La lordosis cervical parece servir a la postura erguida de varias formas importantes. Dado que la columna torácica se curva en la dirección opuesta para acomodar el corazón y los pulmones, es necesario que el cuello se doble hacia atrás para permitir que la cabeza logre una posición equilibrada sobre los hombros. Esta posición mejora la movilidad del cuello y permite maximizar los campos visuales. Un cuello curvo también puede ser una ventaja sobre una orientación más recta, ya que sirve para atenuar mejor los golpes en la columna que se producen al correr, saltar o sacudir la cabeza o el cuello.

Significación clínica

Un estudio publicado en 2005 en el "Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics" identificó una lordosis cervical fisiológica de 31 a 40 grados como "clínicamente normal". Los pacientes quiroprácticos con curvas que miden menos de 20 grados fueron estadísticamente más propensos a tener dolor de cuello. Aquellos con un enderezamiento completo o inversión de la curva del cuello tenían 18 veces más probabilidades de reportar dolor de cuello que aquellos dentro del rango clínicamente normal. Los autores del estudio recomendaron la restauración de la lordosis cervical normal como un objetivo clínico significativo en el tratamiento de pacientes con dolor de cuello.

Tratamientos

Varias terapias, particularmente aquellas dentro de la profesión quiropráctica, tienen como objetivo la restauración de la lordosis cervical como objetivo clínico. En un estudio publicado en Archives of Physical Medicine and Rehabilitation, se demostró que una de esas técnicas, que combina una nueva forma de tracción junto con la manipulación espinal, mejora eficazmente la lordosis cervical. Las mejoras obtenidas en ocho a 10 semanas se mantuvieron en el seguimiento 15 meses después. También hubo una disminución asociada de los síntomas entre los que recibieron el tratamiento. El grupo de control de pacientes que no recibieron los tratamientos no informó cambios significativos en la lordosis cervical o en los niveles de síntomas.