Manejo no quirúrgico del dolor lumbar y la degeneración del disco lumbar

Alrededor del 80 al 85 por ciento de las personas en todo el mundo tienen dolor lumbar en algún momento. El dolor lumbar es una causa importante de discapacidad a corto y largo plazo, pérdida de trabajo y pérdida de productividad. Según una revisión de 2012 en “BMC Public Health”, aproximadamente el 90 por ciento de las personas con dolor lumbar no tienen una causa identificable de su malestar. En el resto, la enfermedad degenerativa del disco, la hernia de disco, la artritis, los tumores o las infecciones de la columna pueden ser el desencadenante subyacente del dolor lumbar. La mayoría de los dolores lumbares se pueden tratar sin cirugía.

Identificando el problema

A medida que las personas envejecen, los discos entre las vértebras pierden agua y se debilitan. Entonces, los discos degenerativos son bastante comunes. Una revisión de abril de 2013 en el “World Journal of Orthopaedics” informó que la enfermedad degenerativa del disco es la causa más común de dolor lumbar crónico en adultos. No todas las personas con discos degenerativos tienen dolor lumbar, ni todas las personas con dolor lumbar tienen enfermedad degenerativa del disco. Después de un examen, es posible que su médico necesite o no solicitar pruebas de diagnóstico, como una resonancia magnética o una discografía por tomografía computarizada, para determinar si un disco degenerativo es la fuente de su dolor.

Medicamentos

Los medicamentos son la base del tratamiento para el dolor lumbar. Contrariamente a las expectativas de muchas personas, los medicamentos están destinados a reducir el malestar, no a eliminarlo por completo. Inicialmente, su médico puede recomendarle acetaminofén (Tylenol) y medicamentos antiinflamatorios no esteroides, como ibuprofeno (Advil, Motrin) o indometacina (Indocin). Si es necesario, se pueden recetar medicamentos adicionales, como tramadol (Ultram), relajantes musculares, antidepresivos o analgésicos narcóticos.

Algunas hierbas, como la garra del diablo y el sauce blanco, parecen ser tan eficaces como los antiinflamatorios no esteroides para tratar el dolor lumbar, pero su seguridad a largo plazo no está probada.

Manténgase en movimiento

Las personas con dolor lumbar y enfermedad degenerativa del disco tienden a mejorar, en general, si permanecen activas. Los músculos de la espalda ayudan a sostener la columna y la pérdida de acondicionamiento en estos grupos de músculos ejerce una mayor presión sobre los discos. Además, los músculos que no están activos pueden volverse hipersensibles al dolor. La terapia de ejercicio, como el método McKenzie o programas similares de fortalecimiento y flexibilidad del núcleo, ayuda a muchas personas. Del mismo modo, algunas formas de yoga, como el Viniyoga, pueden resultar útiles.

Terapias alternativas

La acupuntura proporciona un alivio a corto plazo del dolor lumbar, según una revisión de junio de 2009 de "American Family Physician". El masaje de acupuntura y el masaje de puntos de presión, cuando se combinan con ejercicio y estiramiento, pueden brindar beneficios hasta por 1 año. La manipulación espinal, ya sea a manos de un quiropráctico o un médico osteópata, reduce las molestias y mejora la función.

Coagulación del disco

Desde la introducción de la terapia electrotérmica intradiscal en la década de 1990, decenas de miles de personas con dolor lumbar se han realizado este procedimiento en todo el mundo. Durante la IDET, se inserta un catéter delgado en el disco degenerado y se calienta la punta del catéter hasta que los defectos del disco se estabilizan y las fibras dolorosas alrededor del disco se coagulan. Muchos estudios sugieren que esta técnica es comparable a la cirugía de fusión espinal para aliviar el dolor. Una revisión de agosto de 2006 en “European Spine Journal” sostuvo que la evidencia de la efectividad de IDET es débil.

El dolor lumbar debido a la enfermedad degenerativa del disco es una afección crónica y a menudo recurrente. Un enfoque multifacético que incluye medicamentos, ejercicio y educación generalmente ofrece los mejores resultados. Se pueden agregar tratamientos alternativos según sea necesario. Su médico lo ayudará a diseñar un plan de tratamiento que funcione para usted.