Pacientes con sobrepeso y cirugía de espalda

La cirugía de espalda puede ayudar a aliviar el dolor relacionado con una lesión, una deformidad de la columna vertebral, artritis o un disco deslizado. Si su condición de espalda no requiere cirugía de emergencia, los proveedores de atención médica generalmente recomiendan una combinación de ejercicio, fisioterapia y medicamentos para aliviar sus síntomas. También se le puede recomendar que baje de peso si su índice de masa corporal, o IMC, es de 25 o más. Si estas medidas no ayudan, se puede considerar la cirugía.

Exceso de peso y dolor de espalda

Las personas obesas, aquellas con un IMC de 30 o más, tienen más probabilidades de tener dolor lumbar que las personas con un IMC en el rango normal. El riesgo es mayor en personas con obesidad mórbida con un IMC de 40 o más. Las personas con sobrepeso, con un IMC de 25 a 29.9, pueden tener un riesgo ligeramente elevado de dolor lumbar, sin embargo, esto no se ha probado de manera concluyente.

Aunque el exceso de peso es un factor de riesgo, no existe evidencia científica de que cause dolor lumbar. Otras afecciones que pueden requerir cirugía de espalda, como traumatismos o deformidades de la columna, no están relacionadas con el sobrepeso o la obesidad.

Cirugía de espalda

Es posible que se necesite una cirugía de espalda para corregir las afecciones de la columna que estaban presentes al nacer, para reparar el daño a la columna después de una lesión o para aliviar la presión sobre los nervios espinales. Algunos procedimientos de cirugía de espalda deben realizarse mediante una técnica abierta que implica una sola incisión grande, mientras que otros se pueden realizar mediante técnicas mínimamente invasivas. Los procedimientos de cirugía de espalda suelen tardar varias horas en completarse, lo que aumenta la posibilidad de que el paciente desarrolle complicaciones durante o después de la operación.

Complicaciones

Las complicaciones reconocidas de la cirugía de espalda incluyen coágulos de sangre en las piernas, neumonía e infecciones de heridas. Las personas con exceso de peso tienen más probabilidades de tener afecciones como diabetes o presión arterial alta, las cuales aumentan el riesgo de desarrollar complicaciones quirúrgicas.

Estos riesgos son mucho más altos en personas con obesidad severa que en aquellas cuyo IMC cae en la categoría de sobrepeso. Una revisión publicada en la edición de marzo de 2012 de "The American Journal of Orthopaedics" encontró tasas de complicaciones después de la cirugía de fusión espinal de 14 por ciento en pacientes con sobrepeso, 20 por ciento en pacientes obesos y 36 por ciento en pacientes con obesidad mórbida.

Resultado

El éxito de la cirugía de espalda se puede medir en términos del nivel de satisfacción general de una persona, el dolor, el uso de analgésicos y la capacidad para caminar. En un artículo publicado en "Spine" en marzo de 2013, los investigadores informaron los resultados de un estudio de 2,633 pacientes que se habían sometido a una cirugía de columna. Los investigadores clasificaron a los participantes como de peso normal, con sobrepeso u obesos según su IMC. Dos años después de la cirugía, encontraron que el grupo obeso estaba menos satisfecho con la cirugía, tenía más dolor de espalda y piernas y usaba más analgésicos que los otros grupos.

Al comparar los pacientes con peso normal y con sobrepeso, hubo poca diferencia en los niveles de dolor, pero el grupo con sobrepeso usó más analgésicos. Con respecto a la capacidad para caminar, aproximadamente la mitad de los pacientes de cada grupo pudieron caminar mejor dos años después de la cirugía. Los investigadores llegaron a la conclusión de que la cirugía de espalda no se debe suspender debido al exceso de peso, pero que se debe alentar a los pacientes obesos a perder peso para mejorar la probabilidad de un resultado satisfactorio.