Parálisis cerebral y osteoporosis

La parálisis cerebral es un trastorno del movimiento causado por un daño cerebral que ocurre en el útero, durante el nacimiento o en la primera infancia. El deterioro muscular asociado con la parálisis cerebral tiene efectos adversos sobre el crecimiento y la fuerza de los huesos, comenzando en la infancia y persistiendo durante toda la vida. Las personas que viven con parálisis cerebral tienen un alto riesgo de osteoporosis, una afección caracterizada por la fragilidad de los huesos y un mayor riesgo de fracturas.

Resumen

La masa ósea se adquiere durante la niñez y en la edad adulta temprana, pero los niños con parálisis cerebral tienen una densidad ósea significativamente menor que sus compañeros. Esta falta de fuerza ósea puede provocar fracturas dolorosas que pueden ocurrir con un trauma mínimo. La mayoría de los niños con parálisis cerebral tienen una densidad ósea disminuida en la tibia, el hueso grande de la parte inferior de la pierna. Los niños más gravemente afectados por la parálisis cerebral también suelen tener una densidad ósea disminuida en la columna vertebral y el fémur.

Factores contribuyentes

La densidad ósea es típicamente más baja en niños y adultos que viven con parálisis cerebral, particularmente si no pueden caminar. Aquellos que pueden caminar aún tienen un mayor riesgo de osteoporosis debido a la debilidad muscular general y la disminución del movimiento general. El crecimiento óseo depende de las fuerzas que ejercen los músculos sobre el hueso y de la carga mecánica del hueso, lo que coloca el peso a través del hueso en una posición de pie. Estos factores reducen las personas que viven con parálisis cerebral y, al menos parcialmente, explican la debilidad ósea que comúnmente ocurre con esta afección.

Los huesos de las personas con parálisis cerebral suelen ser más cortos y menos voluminosos que los de sus compañeros sanos, lo que aumenta el riesgo de fracturas. Las mujeres con parálisis cerebral tienen un riesgo especial de osteoporosis y fracturas a medida que envejecen debido a la disminución de los niveles de estrógeno, una hormona que ayuda a que los huesos se mantengan fuertes.

Diagnóstico

La osteoporosis puede sospecharse por primera vez en personas con parálisis cerebral después de una fractura ósea, particularmente por un traumatismo de bajo impacto. La densidad mineral ósea generalmente se prueba mediante rayos X especializados (absorciometría de rayos X de energía dual) que miden cuántos gramos de minerales están presentes en un segmento particular del hueso.

Prevención y Tratamiento

Hay pocos tratamientos disponibles para ayudar a prevenir la osteoporosis entre las personas que viven con parálisis cerebral. Estar de pie con más frecuencia, que logra la carga mecánica de los huesos, puede aumentar la resistencia de los huesos. El equipo de adaptación, llamado bipedestador o bipedestador, se puede utilizar para ayudar a una persona a ponerse de pie. Pararse sobre una plataforma en movimiento o vibrante, se activan los músculos de las piernas y puede ayudar a estimular el crecimiento óseo.

Se pueden recetar medicamentos llamados bifosfonatos a adultos con parálisis cerebral para prevenir o tratar la osteoporosis. Los ejemplos incluyen alendronato (Fosamax), risedronato (Actonel) y ácido zoledrónico (Reclast). Estos medicamentos retrasan la degradación de los huesos para ayudar a mantener la fortaleza de los huesos.