Personas mayores con SIDA y VIH

Con los avances en las pruebas y el tratamiento, las personas con el virus de la inmunodeficiencia humana o VIH y SIDA suelen vivir hasta bien entrada la edad adulta media y tardía. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informan que el 30 por ciento de los 1.1 millones de personas que se estima que tienen VIH / SIDA en los EE. UU. Tienen 50 años o más, un grupo que los CDC llaman "adultos mayores" en lugar de "personas mayores". Los adultos mayores tienen más probabilidades de ser diagnosticados más tarde en el curso de la enfermedad que sus contrapartes más jóvenes y enfrentan los desafíos presentados tanto por el envejecimiento como por vivir con el VIH / SIDA.

Transmisión del VIH y sexualidad de las personas mayores

Según los CDC, los principales factores de riesgo de nuevas infecciones por el VIH en los adultos mayores son las relaciones sexuales sin protección entre hombres y el uso de drogas intravenosas, que representan el 50 por ciento de todos los nuevos casos de VIH en este grupo de edad. Sin embargo, la transmisión heterosexual también está aumentando, especialmente entre las mujeres. Más del 50 por ciento de las nuevas infecciones por el VIH en mujeres adultas mayores se deben al contacto heterosexual. Los resultados de una encuesta nacional publicada en junio de 2008 en el "New England Journal of Medicine" indican que el 73 por ciento de los adultos que respondieron entre 57 y 64 años eran sexualmente activos, al igual que el 53 por ciento de los que respondieron entre 65 y 74 años. Adultos mayores que viven con el VIH / El SIDA puede seguir disfrutando de una vida sexual activa con ciertas precauciones. Los condones masculinos son la única barrera eficaz contra la propagación de la infección durante la actividad sexual. El tratamiento antivírico también reduce la posibilidad de transmisión del VIH a una pareja no infectada.

Desafíos médicos

Con un diagnóstico y tratamiento tempranos, el VIH / SIDA es una afección crónica controlable para la mayoría de las personas, incluidos los adultos mayores. Sin embargo, ser VIH positivo o recibir terapia antiviral para la enfermedad aumenta el riesgo de otras afecciones médicas graves que enfrentan muchos adultos mayores, como enfermedades cardíacas, cáncer y diabetes. Un estudio publicado en la edición de marzo de 2013 de "JAMA Internal Medicine" encontró un 50 por ciento más de riesgo de ataque cardíaco entre los veteranos infectados por el VIH en comparación con los veteranos sin VIH. El Instituto Nacional del Cáncer revela que ciertos cánceres que definen el SIDA están específicamente asociados con la progresión de la infección por VIH al SIDA: sarcoma de Kaposi, linfoma no Hodgkin y cáncer de cuello uterino. Las personas con VIH también tienen un mayor riesgo de linfoma de Hodgkin y cánceres de ano, hígado y pulmón. Los CDC informan que la diabetes es más común entre los adultos mayores que entre las personas más jóvenes con VIH. La edad avanzada y los medicamentos utilizados para tratar el VIH aumentan el riesgo de diabetes entre los adultos mayores.

Terapia contra el VIH / SIDA

La terapia antirretroviral, o ART, es una combinación de medicamentos antivirales que ralentiza la progresión del VIH / SIDA y reduce el riesgo de transmisión del VIH. Las "Pautas para el uso de agentes antirretrovirales en adultos y adolescentes infectados por el VIH-1" del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. Recomiendan el TAR para todos los adultos infectados por el VIH de 50 años o más. Las pautas recomiendan una combinación de al menos 3 medicamentos antivirales que se toman diariamente. El TAR puede provocar efectos secundarios que afecten al hígado, los riñones, los nervios y otros órganos. Los adultos mayores pueden ser más susceptibles a algunos de estos efectos secundarios. Debido a que la función renal y hepática tiende a disminuir con la edad, los adultos mayores pueden metabolizar y eliminar los medicamentos antirretrovirales más lentamente. Estos medicamentos también pueden interactuar con medicamentos que se toman para otras afecciones médicas.

Impacto psicosocial

La investigación publicada en la edición de febrero de 2011 de "Gerontologist" indica que muchos adultos mayores con VIH se sienten estigmatizados por su diagnóstico y están más aislados socialmente que los adultos más jóvenes con VIH. Un artículo de revisión de marzo de 2013 publicado en el "American Journal of Public Health" señala que los estudios indican que se estima que entre el 30 y el 50 por ciento de los adultos mayores infectados por el VIH sufren depresión. Sin embargo, los adultos mayores con familiares, amigos y grupos sociales que los apoyan informan un mayor sentido de autoestima, una mejor calidad de vida y una mayor probabilidad de adherirse al tratamiento, según el estudio "Gerontólogo". Algunos adultos mayores con VIH usan sus experiencias para servir a la comunidad, mientras que otros aprovechan la oportunidad para educar a las generaciones futuras sobre el VIH, el SIDA y los comportamientos de riesgo.