Problemas para correr en la caminadora

Aunque correr o caminar en la cinta proporciona un ejercicio cardiovascular intenso y beneficioso, también debe ser consciente de los posibles problemas. El impacto en las rodillas, la mala técnica de carrera y la pérdida de resistencia al viento por estar en interiores pueden afectar negativamente los resultados deseados. Las lesiones como resbalones y caídas también son posibles y pueden arruinar su relación con la caminadora. La buena preparación y el sentido común son la clave.

Impacto en las rodillas

Correr en una cinta de correr pone las rodillas bajo una gran tensión. Cuando corres al aire libre, tiendes a encontrarte con un paisaje alterno. La caminadora presenta un plano de carrera constante, que, según el Dr. Steven T. Devor, profesor asociado de aportación y ciencia del ejercicio en la Universidad Estatal de Ohio, no permite que las articulaciones se muevan durante el entrenamiento. Esta mayor repetición de movimientos, afirma Devor, puede provocar dolor en las articulaciones y los tendones. Una vez completada la sesión, es posible que note dolor en una o ambas rodillas. Devor recomienda calentar y usar ejercicios de resistencia para las piernas para mejorar y fortalecer las articulaciones de la rodilla.

Uso inapropiado

Al igual que con todos los equipos de gimnasio, existe una forma correcta de utilizar la cinta de correr. Sostenerse de las barras de seguridad mientras corre puede afectar su postura y provocar dolor o lesiones en los hombros, rodillas, caderas y espalda, según el experto en fitness Davey Wavey. Los nuevos corredores tienden a acortar su paso, dice Rick Morris, entrenador de atletismo y entrenador personal. Debido al miedo creado al mantener el equilibrio sobre una plataforma en movimiento, a menudo un corredor lo compensará dando pasos más cortos y rápidos. Cuantos más pasos dé, mayor será el riesgo de tropezar y lesionarse. Los corredores pueden superar una zancada acortada al ser conscientes de ello y dar zancadas más largas y deliberadas.

Pérdida de resistencia al viento

Como la mayoría de las cintas de correr están ubicadas en interiores, el corredor no enfrenta ningún golpe de viento durante el ejercicio. Esto significa que gastas menos energía y quemas menos calorías que correr al aire libre. Puede compensar la pérdida de resistencia al viento elevando la pendiente a una pendiente del 1 al 2 por ciento, según Runner's World.

Lesiones mecánicas

Según la Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor, las cintas de correr son las piezas de equipo de fitness más peligrosas. Mientras la máquina está activa, la correa se mueve constantemente. Una caída puede provocar lesiones por abrasión, así como huesos rotos o esguinces de articulaciones. La falta de atención es a menudo uno de los principales factores que contribuyen a las lesiones mecánicas. La caminadora no es el lugar para revisar su teléfono, enviar mensajes de texto o realizar múltiples actividades.