¿Puede el lupus causar dolores de estómago?

El lupus, un trastorno autoinmune, puede afectar a cualquier órgano del cuerpo. Se desconoce la causa exacta del lupus pero, al igual que otras enfermedades autoinmunes, un sistema inmunológico hiperactivo provoca inflamación crónica y daño orgánico, si no se trata. La inflamación crónica por lupus generalmente resulta en dolor en las articulaciones y problemas renales. Pero también puede causar problemas en el sistema digestivo y dolores de estómago. La inflamación de los vasos sanguíneos intestinales, los trastornos inflamatorios del intestino y las complicaciones infecciosas se encuentran entre las causas más comunes de dolor abdominal en personas con lupus.

Vasculitis lúpica

Según el Colegio Estadounidense de Reumatología, el lupus se presenta con mayor frecuencia entre las mujeres en edad fértil. A veces, esto dificulta el diagnóstico de la causa del dolor de estómago, porque las mujeres de este grupo de edad pueden experimentar dolor abdominal por varias razones no relacionadas con el lupus. Una condición conocida como vasculitis lúpica es una de las causas más comunes de dolor abdominal en personas con lupus, dicen los investigadores en un artículo de junio de 2010 en el "World Journal of Gastroenterology". La inflamación de los vasos sanguíneos que llevan sangre a los intestinos conduce a una vasculitis, que se caracteriza por una reducción del flujo sanguíneo a los intestinos. Pueden formarse pequeños coágulos de sangre en los vasos sanguíneos, lo que limita aún más el flujo sanguíneo. Las náuseas, los vómitos, los dolores de estómago y la diarrea son síntomas típicos de la vasculitis lúpica. Por lo general, se requiere tratamiento con dosis altas de esteroides administrados por infusión intravenosa para mitigar la inflamación y aliviar los síntomas.

Enfermedad Inflamatoria del Intestino

El dolor de estómago y abdominal en personas con lupus a veces se debe a una enfermedad inflamatoria intestinal o EII. Los autores de un artículo de revisión publicado en octubre de 1999 en la revista "Rheumatology" informan que los trastornos inflamatorios intestinales, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn se han relacionado históricamente con el lupus. El lupus se ha asociado con estas afecciones, en parte porque algunos de los medicamentos que se usan para tratar la EII pueden desencadenar una forma de trastorno llamado lupus eritematoso inducido por medicamentos. Los trastornos inflamatorios del intestino provocan inflamación y ulceración del revestimiento de los intestinos, provocando dolores de estómago, distensión abdominal y diarrea. Los esteroides en dosis altas administrados con azatioprina (Imuran, Azasan) o hidroxicloroquina (Plaquenil) se usan a menudo para tratar los síntomas de la EII asociados con el lupus.

Infección

Los esteroides y otros medicamentos para el lupus inhiben el sistema inmunológico para bloquear la inflamación. Como resultado, las personas con lupus tienen un mayor riesgo de infecciones, incluidas las infecciones intestinales que pueden causar fiebre, dolor abdominal y diarrea intensa. El lupus hace que las personas sean particularmente susceptibles a las infecciones debidas a la bacteria Salmonella, señalan los investigadores en la edición de enero de 2000 de "Reumatología". La salmonela puede causar diarrea y provocar una infección de la vesícula biliar, otra fuente de dolores de estómago. En estos casos, pueden ser necesarios antibióticos y la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar.

Pancreatitis

La pancreatitis o inflamación del páncreas es una posible causa de dolor de estómago en personas con lupus. La pancreatitis generalmente ocurre en el contexto de un consumo excesivo de alcohol, cálculos biliares o niveles altos de triglicéridos, un tipo de grasa que puede irritar el páncreas. Los investigadores especulan que en las personas con lupus, la inflamación crónica probablemente contribuya a la pancreatitis. El artículo de junio de 2010 en "World Journal of Gastroenterology" señala que la pancreatitis es más probable que ocurra en personas con otros síntomas de lupus activo, como erupciones cutáneas y dolor en las articulaciones. Si bien los esteroides pueden ayudar a tratar la pancreatitis relacionada con el lupus, deben usarse con precaución, ya que los esteroides también son un posible desencadenante de pancreatitis.