Quemar grasa vs. Carbohidratos

Las grasas y los carbohidratos son lo que su cuerpo necesita para fortalecer los músculos para el ejercicio y las actividades diarias. Su cuerpo utiliza diferentes sistemas de energía para descomponer y extraer energía de forma rápida y económica de ambas fuentes. La cantidad de carbohidratos y grasas que usa su cuerpo depende del tipo de ejercicio que esté haciendo.

Anaeróbicos: el quemador de carbohidratos

La respiración anaeróbica es la forma más rápida de su cuerpo para reabastecer de energía a sus músculos y sistema nervioso al descomponer la glucosa, que es un tipo de carbohidrato simple. El proceso, llamado glucólisis, no requiere oxígeno y es esencial para realizar ejercicio de alta intensidad durante un período corto de tiempo, como correr o levantar un objeto pesado. Uno de los subproductos de la glucólisis es el piruvato, que se convierte en lactato cuando el oxígeno no es adecuado. El lactato proporciona energía a corto plazo para los músculos y se transporta al hígado, donde se recicla en glucosa. Este proceso reduce la tasa de glucosa que se usa para que pueda realizar una repetición adicional de flexiones o soportar 10 yardas adicionales de velocidad.

Aeróbicos: quemagrasas a largo plazo

Mientras que el metabolismo de los carbohidratos es como quemar leña, el metabolismo de las grasas es como un tronco que se quema lentamente durante un largo período de tiempo. Durante el ejercicio de resistencia, como caminar, correr y andar en bicicleta, su cuerpo depende de la grasa como principal fuente constante de energía. La respiración aeróbica es la vía metabólica que utiliza su cuerpo para aprovechar los tejidos grasos en busca de energía y necesita oxígeno adecuado para procesar. Esto ocurre en las mitocondrias de sus células, que son orgánulos que funcionan como hornos en una fábrica que genera energía. Aunque la grasa es la principal fuente de energía en el ejercicio aeróbico, necesita carbohidratos para iniciar el proceso de quema de grasa.

Ejercicio para después de la quemadura

El metabolismo de las grasas no ocurre solo durante el ejercicio. Su metabolismo continúa elevado de varios minutos a muchas horas en un estado llamado consumo excesivo de oxígeno después del ejercicio, o EPOC, según el fisiólogo del ejercicio Len Kravitz de la Universidad de Nuevo México. Esto es similar a un motor de automóvil que se mantiene caliente durante unas horas después de un largo viaje de Houston a San Antonio. En un estudio de 2011 publicado en "Medicina y ciencia en deportes y ejercicio", investigadores de la Appalachian State University, Carolina del Norte, observaron que el ciclismo de alta intensidad durante 45 minutos puede mantener el EPOC hasta 14 horas en hombres jóvenes. Durante EPOC, su cuerpo utiliza principalmente grasa como energía para reparar los tejidos musculares dañados, enfriar su cuerpo y reponer los nutrientes a sus células.

Continuo vs. Intervalos

El entrenamiento por intervalos, que implica realizar un ejercicio o varios ejercicios a diferentes intensidades, puede ayudarlo a quemar más grasa que el ejercicio continuo a ritmo constante. En un estudio de 2012 publicado en "The Journal of Sports Medicine and Physical Fitness", las estudiantes universitarias de la Universidad de Deportes de Tianjin en China que realizaban entrenamiento por intervalos tenían un porcentaje de grasa corporal significativamente menor que las que realizaban cardio continuo de intensidad moderada. También se ha demostrado que el entrenamiento por intervalos aumenta el metabolismo de las grasas y disminuye el metabolismo de los carbohidratos después de seis semanas de entrenamiento continuo, según un estudio de 2008 publicado en "Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism". Un programa de entrenamiento de intervalo de muestra puede incluir correr de alta intensidad durante un minuto seguido de dos o tres minutos de correr o caminar de menor intensidad. El ciclo se repite durante la duración deseada.