Yoga egipcio y la filosofía de la iluminación

El yoga egipcio es un estilo de yoga que se está volviendo cada vez más reconocido en el mundo occidental. Aunque comúnmente se cree que el yoga se originó en la India, hay evidencia que apunta a su uso histórico también en el antiguo Egipto. Según Muata Ashby, un destacado experto en yoga egipcio o "kemético", se refleja en los jeroglíficos y las obras de arte que adornan los templos y tumbas de la región.

Posturas Comunes

Estos jeroglíficos ilustran posturas similares a las que se encuentran en el yoga indio más familiar practicado en Occidente. Se representan poses como Cobra, Plough, Bridge y Lotus. Sin embargo, el Institute International de Yoga afirma que también se utilizaron posturas originales. Las posturas egipcias se centraron principalmente en alargar la columna vertebral para corregir los desequilibrios en el cuerpo, así como posturas diseñadas para cultivar la concentración. La meditación y el canto también se practicaban en el yoga egipcio para desarrollar una concentración más profunda.

Filosofía de las dos tierras

El ayuno se practica a menudo para la iluminación espiritual.

El desarrollo de una concentración profunda está en el corazón de la filosofía del yoga egipcio. Según la Asociación de Kemetic Yoga, esta filosofía se llama "Smai Tawi" o unión de dos tierras. Las dos tierras se refieren a dos estados del ser: su conciencia individual y la conciencia universal. La palabra yoga en sí se deriva del idioma sánscrito de la India y significa "unir" o "unir". Ambos términos ilustran lo que está en el corazón de cada práctica: una unión del espíritu individual con lo divino universal.

Beneficios físicos e iluminación espiritual

Según el Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria, el yoga puede abordar problemas de salud específicos como dolor de espalda, ansiedad, artritis, artritis y dolor de cuello. Esta rama física del yoga se llama Hatha. Aunque es un término sánscrito, la influencia del antiguo Egipto es intrínseca al yoga, donde la diosa Hathor llevaba el sol y la luna en su corona. Por ejemplo, la postura Levantar el cielo es una pose clave en el yoga egipcio, según un artículo titulado: "Yoga egipcio: una práctica milenaria para el hombre moderno". La postura, que literalmente parece que el practicante está sosteniendo el cielo, simboliza la unión del sol y la luna que ilustra la dualidad de la humanidad y la unificación de los dos extremos del ser interior de una persona.

Muestra de postura de yoga egipcia

Otras posturas del yoga egipcio tienen beneficios físicos, como la postura del candelabro, que fortalece los hombros y trata el reumatismo de espalda y hombros. Para entrar en Candlestick, párese con los pies separados a la distancia de las caderas. Inhala y planta los pies en el suelo mientras extiendes los brazos hacia el cielo. Exhale y haga rodar los omóplatos por la espalda para dejar caer los hombros lejos de las orejas. Respire profundamente tres veces; luego, lentamente, baje los brazos a los costados.